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El PP vota una cosa en Diputación y otra diferente en el Ayuntamiento de Almería

El alcalde de Almería y el presidente de la Diputación, a la derecha
El alcalde de Almería y el presidente de la Diputación, a la derecha, en una imagen de archivo.

Ramón Fernández-Pacheco y Javier Aureliano García miden sus fuerzas

El Partido Popular de Almería afronta las consignas de partido de manera diferente según quien tenga que defenderlas y ejecutarlas. Recientemente, se ha evidenciado con el apoyo que una parte del PP ha decidido brindar al comercio, la hostelería y el turismo y que otros no sólo han rechazado, sino que han llegado a poner en entredicho.  Es el caso de Javier Aureliano García Molina. El presidente de la Diputación Provincial de Almería y número dos del PP en la provincia votó en contra de una moción del Grupo Socialista para aumentar el presupuesto provincial en ayudas directas a estos sectores que tan mal lo están pasando por la crisis derivada del Covid. No sólo eso, García Molina les negó a estas miles de familias que la Junta de Andalucía pudiera aprobar un Plan de rescate con su voto contrario y el de todo su equipo. En este asunto también le acompañó Ciudadanos, que no quiso ponerse de lado de los empresarios para pedir medidas económicas a la Junta.

Una semana después de que el PP rechazara la moción del PSOE en Diputación, en el Ayuntamiento de Almería, la misma moción, presentada por el Grupo Municipal Socialista para los comercios de la capital, fue aprobada por el equipo de Gobierno del PP del que García Molina forma parte al ser, también, concejal en el consistorio almeriense. Ahí, en el salón de plenos de la Plaza Vieja, y siguiendo las directrices de quien parece mandar más en el PP que el presidente de la Diputación, que es el alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco,  García Molina levantó su mano a favor de este plan de rescate que impulsaban los socialistas, pero una semana antes, en el salón de plenos de la calle Navarro Rodrigo, decía que no a esas ayudas económicas al comercio, turismo y hostelería. Además, reprendía a los socialistas por haber sugerido que la institución provincial destinara más dinero a ayudar a quienes más lo necesitan y que, también, pidiera a la Junta hacer lo propio con un plan que, se calcula, podría estar valorado en unos 100 millones de euros. Eso sí, García Molina se hizo un día una foto con la Asociación de Hostelería de Almería a quienes, dijo, que brindaría su apoyo. Sin embargo, en el momento de la verdad, a la hora de aprobar ayudas directas y de pedir a Moreno Bonilla dinero para salvar sus negocios, dijo claramente que no.

Los socialistas sostienen que la Junta de Moreno Bonilla tiene dinero para ayudar a estos sectores procedente del superávit anual (más de 800 millones de euros) y de las ayudas destinadas para hacer frente al Covid transferidas desde el Gobierno de España (826 millones de euros); cantidades que han reclamado ya en modo de manifestación la Asociación de Hostelería de Almería, entre otros colectivos que peor lo están pasando debido al cierre obligado de su actividad impuesto desde el Ejecutivo de PP y Cs en Andalucía en virtud de la incidencia de contagios en esta tercera ola de coronavirus.

 

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