
La asociación de hostelería ha trasladado a la delegada su «desesperación» y le insta a usar los fondos transferidos por el Gobierno central para la lucha contra el Covid
Los representantes de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal) han trasladado a la Junta de Andalucía la «desesperación» del sector ante el «desolador» panorama que «se está agudizando desde Navidad» con el cierre de los negocios, por lo que han solicitado «ayudas directas urgentes» así como que se permita abrir terrazas en la capital una vez finalice el vigente periodo de cierre de actividad no esencial el próximo miércoles.
En un comunicado, Ashal considera que el cierre de los establecimientos desde que se decretó el cese de la actividad no esencial en la capital tendría que haber desembocado en la bajada de la tasa de contagio, «cosa que no esta ocurriendo» e indican que el 35 por ciento de los contagios se dan «en hogares» frente al «1,5 por ciento en bares y restaurantes».
Con esto, se han vuelto a interesar por la cantidad que la Junta prevé transferir a la hostelería y el turismo de los 1.881 millones de euros que el Estado central va a entregar a la Junta de Andalucía, además de los más de 800 millones que ya ha transferido ya el Ejecutivo de Pedro Sánchez al Gobierno andaluz y de los que, según dicen, la hostelería, el comercio y el turismo no han visto nada y que deben ser gestionados por el Gobierno de Moreno Bonilla.
La hostelería almeriense cree que es necesario incrementar el número de pruebas diagnósticas y mejorar el control de las zonas públicas y los enfermos para evitar la propagación del virus. Los dirigentes de Ashal han trasladado a la delegada del Gobierno de la Junta en Almería, Maribel Sánchez Torregrosa, que el ocio nocturno se encuentra prácticamente «cerrado desde el mes de marzo del pasado año» mientras que los catering y salas de fiestas han anulado «en torno al 80 por ciento» de los banquetes previstos o han rebajado el número de comensales.
La hostelería del centro ciudad y otras zonas turísticas junto al alojamiento, en general, han padecido «no solo la ausencia de turismo sino que a ello se han sumado continuas restricciones de horario y aforo en los locales que han afectado muy particularmente también a bares y restaurantes sin terraza». «Si el recorrido de la pandemia ya estaba siendo malo para nuestro sector, el panorama después de Navidad es desolador y requiere de una respuesta enérgica por parte de todas las administraciones si no queremos ver una destrucción espectacular de empresas y empleo, con un incremento sin precedentes de impagos, concursos de acreedores y todo lo que ello conlleva», han advertido.
García ha expresado el «sufrimiento» de los asociados, «desesperados al ver que tras llevar una semana cerrados, la incidencia de contagios no solo no baja, sino que se está incrementando y eso les puede obligar a seguir sin actividad mas allá de las dos semanas inicialmente previstas, cosa que la mayoría ya no se pueden permitir».
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