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Los compradores de Arráez exigen una reunión con la alcaldesa ante el vergonzoso estado del aparcamiento

Los propietarios conforman una plataforma y buscan asesoramiento legal y técnico ante los graves incumplimientos de la edificación de la empresa pública Almería XXI

Los propietarios de más de una treintena de plazas de aparcamiento del edificio construido por la empresa municipal de la vivienda Almería XXI en la calle Arráez se reunieron en la tarde de ayer jueves y decidieron conformar una plataforma para coordinar su actuación frente a los gravísimos incumplimientos detectados en la edificación de estacionamiento de vehículos recientemente recepcionada por el ente público y que el Ayuntamiento de Almería da por terminada.

La primera actuación coordinada será la solicitud formal de una reunión urgente con la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez Agüero, presidenta de Almería XXI, como máxima responsable de la promotora pública. Hace varios días ya hizo lo propio en nombre de los propietarios de las plazas de aparcamiento la Asociación de Vecinos Casco Histórico de Almería, sin que hasta el momento se haya convocado a los propietarios a ninguna cita.

También se va a solicitar asesoramiento legal y técnico para la elaboración de un peritaje ante los graves incumplimientos visibles en la construcción, como problemas de accesibilidad, paredes de obra y sin acabar o rampas que tocan con los bajos de los vehículos, por citar solo las más obvias.

Según relatan los compradores, desde que hace un mes mostraran su profundo malestar al visitar por primera vez el edificio, visiblemente sin terminar, tan solo han recibido como contestación reiteradas llamadas de empleados de la mercantil instándoles a firmar cuanto antes la adquisición de los inmuebles. De momento no se ha dado respuesta alguna a sus quejas, que han sido presentadas de forma verbal a los empleados de Almería XXI, pero también tramitadas en diversos escritos formales de los propietarios individuales por registro y por burofax. Quejas que, además, se dieron a conocer públicamente a través de un comunicado a los medios el pasado 21 de diciembre.

Entre los elementos de queja está el flagrante incumplimiento de contrato que supone que la compañía financiera vinculada al proyecto haya denegado la adquisición de los bienes mediante subrogación hipotecaria, algo que encarecerá entre 1.000 y 3.000 euros por plaza la compra del inmueble, además de la falta de acabado en todo el interior del parking, que la promotora pretende vender con ladrillos de obra como ‘decorado’ interior, los problemas de accesibilidad o el peligro de inundación existente para los sótanos.

La empresa municipal de la vivienda Almería XXI ha terminado ya un total de 16 promociones inmobiliarias, la mayoría de ellas con aparcamientos asociados a viviendas. En ninguna de las construcciones de Almería XXI entregadas hasta el momento en más de 20 años de vida se han dado los acabados tan sumamente chapuceros y vergonzosos como los que se han dejado en la promoción de Arráez y que Almería XXI pretende que asuman los compradores que han adquirido inmuebles por valores incluso superiores a los 30.000 euros. Más de medio centenar de residentes han confiado en Almería XXI de buena fe, confianza que el Ayuntamiento de Almería ha violado con una construcción indecente y que ningún concejal compraría para él o para sus familiares.

Parquing “cuidado al detalle”

La alcaldesa, María del Mar Vázquez Agüero, aseguró el pasado 30 de noviembre en una visita a la obra que se trataba de un parquing que “se ha cuidado al detalle para que sea especial por el entorno tan patrimonial en el que se ubica y que no rompa la estética”. Unas declaraciones que, a todas luces, no se corresponden con la realidad. “Esperamos que tenga a bien remendar el entuerto y encargar que el parquing se acabe con unos estándares mínimos”, indican.

Más sorprendidos aún están los compradores al observar terminaciones como la rampa de acceso, con la que pueden topar los bajos de los coches dada su pronunciado escalón, o las dificultades de accesibilidad a personas con discapacidad. Además, temen que los patios de ventilación sin cubrir que podrían provocar la inundación de la planta sótano en los días de tormenta.

Todos estos sorprendentes y lamentables problemas de determinación han sido trasladados a la empresa pública municipal de la vivienda sin que haya tenido a bien estudiar la culminación de la construcción conforme a cánones propios del precio impuesto por las plazas de aparcamiento y los trasteros. Más aún cuando lo que se espera de una empresa pública es que sus precios se ajusten al mínimo indispensable para el funcionamiento, no a una actividad lucrativa como la demostrada en este caso.

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