Presiona "Intro" para saltar el contenido

Opinión: “Otra ocurrencia de plan”, por Eusebio Villanueba

Eusebio Villanueva, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Almería.
Eusebio Villanueva, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Almería.

Eusebio Villanueva, concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Almería.

El pasado 5 de junio, día mundial del medio ambiente, el alcalde y la concejala de Sostenibilidad Ambiental presentaron, con gran boato y fanfarria de trompetería sobre fondo de palmeras, el llamado Plan Botania. El Plan está dotado con 24 millones ¿Esto es para pagar la licitación del servicio de Parques y Jardines? Me lo pregunto porque en agosto del año pasado el Grupo Socialista denunciaba que esa licitación estaba sin contrato desde julio de 2018 y, hasta la fecha, sigue en las mismas condiciones porque la adjudicación está recurrida y, por tanto, sin efecto.

El plan está preñado de buenas intenciones: consolidar el arbolado urbano; sustituir especies que crean ‘conflicto social’ por otro tipo más adecuado para la ‘convivencia’; revegetar espacios verdes ‘degradados’; cambiar especies ‘invasoras’ por otras autóctonas; buscar el encuentro entre plantas, insectos, aves y humanos (a partir de mosquito… ¡caza mayor!); mejorar la gestión hídrica; poner en funcionamiento el vivero municipal; mejorar las podas; formar al personal de parques y zonas verdes en arboricultura; o hacer ‘hoteles para la biodiversidad’ para insectos y aves.

Obras son amores y no buenas razones… Veamos qué ha hecho en este ámbito el alcalde y su equipo de gobierno hasta la fecha.

Acaba de aprobarse el ‘traslado’ de los árboles centenarios de la Plaza Vieja. Las obras de Artés de Arcos y de la calle Guadarrama se han llevado por delante unos cuantos árboles. La remodelación de la calle Camporrubio también los elimina, a la vez que se “alicata” el suelo con hormigón coloreado. Y la calle Santiago nos deja unas amplias aceras con el único verde de la luz de los semáforos. Así es como el alcalde cuida los árboles de Almería.

El mantenimiento de las zonas verdes es paradigmático. En junio de 2019 denunciamos el abandono del parque ‘Vecino Adolfo Castaño’. La última vez que se adecentó fue hace años, cuando el alcalde visitó el parque para bautizarlo con ese nombre a petición de la Asociación de Vecinos La Palmera. Asociación que ha presentado numerosos escritos reclamando el mantenimiento del resto de jardines del barrio, con nulo resultado hasta la fecha. Sin embargo, en honor a la verdad, hay otros espacios verdes que sí se mantienen, como el Parque de Oliveros o la Plaza Bendicho. En esta última, los jardineros acuden todas las semanas y peinan con mimo los parterres, plantan flores de lindos colores y quitan hojas, papeles y mojones caninos.

Hace 15 años nació un movimiento ciudadano que reclamaba un gran parque en La Molineta. Un espacio privilegiado, situado próximo al centro y junto a la salida de García Lorca. Este paraje ofrece unas condiciones excepcionales con especies ‘autóctonas’ de gran porte, el sistema hidráulico del Canal de San Indalecio y unas vistas privilegiadas sobre la ciudad y la bahía. La Administración andaluza intervino en el Cordel de la Campita, situado en La Molineta, y el Ayuntamiento no ha querido hasta la fecha recibir esta infraestructura, muy usada por los vecinos de la zona norte de la ciudad. Pero donde sí ha intervenido el Ayuntamiento, a través de la empresa pública AlmeríaXXI, es en la urbanización de los terrenos de IKEA, todo un ejemplo de sensibilidad y buen gusto. Unos taludes verticales, más propios de una autovía, presiden la entrada de nuestra ciudad. Estas obras se han llevado por delante la Cueva de Conan y la zona de anidamiento de numerosas especies voladoras. Hasta aquí la gran aportación de Ramón Fernández-Pacheco Monterreal para conseguir el deseado parque de La Molineta.

El Ayuntamiento va a gastar unos 100.000 euros para colocar toldos en el Paseo. Año tras año se derrocha dinero en sombrear la ciudad, cuando lo ideal sería una adecuada poda de los árboles, dirigiendo sus copas hacia el centro de la calle. De esta manera tendríamos una mejor sombra, con una bajada significativa de la temperatura, con más biodiversidad y, sobre todo, más económica. Este dislate conceptual es el mismo que aplicará el alcalde en la Plaza Vieja: para qué dar sombra con unos árboles cuando puedo poner unos tolditos.

Con estos antecedentes el alcalde va y nos presenta su Plan Botania. Un proyecto lleno de tópicos y buenas intenciones, con un tufillo de dudoso rigor y sin apenas sustancia. No es necesario un “plan” para pagar la licitación de Parques y Jardines. Simplemente hay que redactar el contrato y el pliego correspondiente, pero eso sí, ‘con sello netamente almeriense’. Con más frecuencia de la deseable el alcalde anuncia iniciativas cuyo único objetivo es aparecer en los medios y aumentar su notoriedad. Quiere que creamos que se hace algo, que se gestionan los asuntos y que se gobierna la ciudad. Pero nada más lejos de la realidad porque la mayoría de los servicios están privatizados. El alcalde es rehén de las empresas concesionarias y apenas le queda margen de maniobra. Al presentar su plan, poco más pudo hacer que sonreír y poner cara de niño bueno. Sólo le faltó a él y a su concejala vestir con algo de color verde.

Se el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.